Si tu portátil suena como un avión despegando y quema al tacto, no es normal. La causa más habitual es el polvo acumulado en los ventiladores y el disipador, sumada a la pasta térmica reseca.
Consecuencias del sobrecalentamiento
El procesador y la gráfica bajan automáticamente la potencia para protegerse (thermal throttling), lo que se nota como lentitud y pantallas que se congelan.
A largo plazo, las altas temperaturas reducen la vida útil de los componentes y pueden llegar a dañar la placa base.
La solución: limpieza interna y pasta térmica nueva
Recomendamos hacer una limpieza interna cada 2-3 años. Implica abrir el portátil, quitar todo el polvo del disipador y los ventiladores, y sustituir la pasta térmica del procesador y la gráfica.
Es una intervención económica que puede bajar las temperaturas entre 15 y 25 °C y recuperar el rendimiento original del portátil.
